IMPORTANTE

NO JUEGUES Nunca marques para divertirte o hacer bromas y evita que otros lo hagan, ya que al ocuparse las líneas inútilmente se pone en riesgo la seguridad..

Denuncia Ciudadana

SEDENA MTY: 1647-0203 , 01 800 832 4771, denuncia.sdn@mail.sedena.gob.mx

Denuncia Ciudadana

MARINA MTY: 1367-0439 , 01 800 627 4621

Directorios de emergencias

065 = Cruz Roja , 066 = Emergencias NL , 070 = Informatel y Locatel , 089 = Denuncia Anónima

IMPORTANTE

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martes, 22 de febrero de 2011

7 tips para evitar delitos al salir del banco o cajero

La DSPM exhorta a los cuentahabientes a seguir breves pasos para prevenir algún ilícito y qué hacer en caso de que se encuentre en una situación de peligro


LILIÁN ANAYA
26 de enero 2011
La Dirección de Seguridad Pública Municipal de Nezahualcóyotl, dio a través de su cuenta de Twitter, breves consejos para tomar precauciones a la hora de retirar efectivo del banco o del cajero electrónico.

1.- Si va a retirar dinero del banco, no vayas solo, de preferencia hágalo acompañado y de preferencia en centros comerciales, donde haya gente y personal de seguridad que lo pueda auxiliar en caso de una emergencia.

2.- Al momento de salir de alguna sucursal bancaria o de algún cajero electrónico, cerciórese de que no haya alguien que lo sigue, ya sea un auto o alguna persona que crea sospechosa, si es así, continúe hasta encontrarse con alguna patrulla o caseta de vigilancia.

3.- Antes de que realice la transacción, prepare o ponga las llaves de su auto en un lugar de fácil acceso o donde pueda encontrarlas rápidamente para que no demore en buscarlas y se vea expuesto a los delincuentes o que lo tomen por sorpresa.

4.- No acepte ayuda de desconocidos, ni consejos de ellos, ya que muchas veces, las personas que pretenden delinquir, se hacen pasar por personas confiables y con deseos de ayudar. Si cuenta con problemas con algún cajero, acuda con el personal bancario o retírese del mismo, no sin antes, oprimir la tecla cancelar.

5.- Es casi un requisito indispensable cambiar frecuentemente todas las claves confidenciales de tarjetas de crédito o débito, así como los accesos a bancas electrónicas; también es recomendable no poner fechas de nacimiento, ya que son fáciles de investigar o adquirir.

6.- Al momento de entrar a un cajero, procure no dejar visible el NIP o su clave de acceso; así como tampoco porte sus contraseñas escritas en agendas o en otros lugares donde sean de fácil acceso. Procure realizar retiros menores a 5 mil pesos y no acuda siempre al mismo cajero a realizar sus retiros.

7.- Por último, se deben extremar precauciones en días de pago, ya que es cuando los delincuentes están más al pendiente de los movimientos que realiza, sobre todo refiriéndose a su dinero y a sus bienes.

La Dirección de Seguridad Pública Municipal de Nezahualcóyotl, pone a su disposición los números telefónicos: 066, 070, 57434343, 57439464, 57361049, para realizar cualquier denuncia de manera anónima.

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lunes, 21 de febrero de 2011

Intolerable, dejar Monterrey al crimen: Lorenzo Zambrano

El empresario mexicano, cabeza de CEMEX, aseguró a el diario español El País, que entre sus principales objetivos están salvar a la capital de Nuevo León de las garras de los criminales


Ciudad de México | Lunes 21 de febrero de 2011Redacción | El Universal09:48



CRÍTICAS Lorenzo Zambrano reprochó a otros empresarios por abandonar el país por el clima de inseguridad (Foto: Archivo )



Lorenzo H. Zambrano, cabeza de CEMEX, una de las mayores compañías cementeras del mundo, aseguró en una entrevista con el diario español, El País, que por ningún motivo se permitirá perder Monterrey, la ciudad industrial por excelencia, hoy azotada por una violencia brutal atribuida al crimen organizado.
Zambrano Treviño, de 66 años de edad, cree que el presidente Felipe Calderón hace lo correcto al tratar de extirpar un cáncer de un cuerpo enfermo, porque no tenía otra opción, y criticó a otros empresarios por abandonar el país por el clima de inseguridad.
Dijo en la entrevista que entre sus principales objetivos está salvar a la capital de Nuevo León, de las garras de los criminales, porque "si se pierde Monterrey  lo demás estará perdido".
Aceptó que el problema en la entidad se dejó crecer, que hubo una negación del fenómeno de la violencia o que se trataba sólo de un asunto pasajero. "Nos descuidamos y se metieron los insectos hasta la cocina. Y eso no lo podemos tolerar en el siglo XXI", arremetió.
"Pensamos que sería pasajera, que se trataba de acomodos menores entre mafias. Ya habíamos escuchado que había narcotraficantes viviendo aquí, pero en su momento no exigimos que esa gente se fuera de la ciudad", relató el empresario.
Admitió que en Monterrey "nos volvimos un poco arrogantes" al descuidar cosas muy importantes como formar una policía capaz y órganos ciudadanos que fiscalizaran la acción política, que exigieran a los gobernantes transparencia y eficacia.
Con pesar, reconoció que el rescate de Monterrey no se antoja fácil, pero sí imprescindible para el futuro de México.
En la conversación con el diario español, Lorenzo Zambrano recomendó primero rehacer la policía y asumir que lo que hay no sirve.
"Tenemos soluciones para corto plazo que implican apoyarnos en Instituciones Mexicanas como el Ejercito y la Marina, que han demostrado su compromiso y eficacia (...) pero el reto más difícil es a medio y largo plazo. Tenemos que crear una academia para formar policías que estén orgullosos de su profesión, que la sociedad civil los vea como protectores y no como asaltantes", dijo.
En su opinión, lo siguiente es involucrar a la ciudadanía, que observe, se coordine y participe a través de las organizaciones y redes sociales, que pase información de lo que está viendo y le parezca sospechoso y que se involucre denunciando.
"Tenemos que formar ciudadanos. Estábamos dormidos, pero ahora estamos ocupados. Y yo le aseguro que Monterrey puede movilizarse muy rápidamente", aseguró optimista.
Comentó que en Monterrey se tiene que lograr lo que llamó el "consenso México", donde haya transparencia y eficacia.
"Estamos hartos de corrupción y de ineficiencia en el gobierno. Nos descuidamos y se metieron los insectos hasta la cocina. Y eso no lo podemos tolerar en el siglo XXI. Hemos dedicado muchos esfuerzos, muchos recursos, toda la vida, al Tecnológico de Monterrey y a Cemex y a la ciudad de Monterrey y no vamos a permitir que todo ese trabajo se pierda por la ineptitud", expuso.

Aceptó que los logros alcanzados se pueden perder, que el avance se puede detener y caer en el inmovilismo.
"Ahora todo el mundo anda con miedo por la calle. Y no, no vamos a permitir que el crimen domine Monterrey. ¿La diferencia con otras ciudades? Sinceramente, hemos sido un poquito más efectivos para hacer que las cosas sucedan. Siempre hemos sido muy respetuosos con la autoridad, pero muy firmes. Nunca dimos la lata con cosas pequeñas, pero ahora sí hemos exigido que se nos tome en serio", comentó.
Para Lorenzo Zambrano es fundamental que la sociedad civil se implique en la lucha del presidente Felipe Calderón contra la inseguridad.
"Ni como sector privado ni como ciudadanos podemos decir: es la guerra de Calderón. El gobierno es el que elegimos y hay que exigirle cuentas y por eso hay que quedarse. Y sí, a mí me dio mucha rabia que a la primera dificultad algunos empresarios eligieran la solución fácil: me voy. Me dio coraje que tiraran la toalla, que no se quedaran a defender lo que habían construido sus padres y sus abuelos. Pero es que, además, estaban poniendo de moda irse. Ya no se iban por miedo, sino por moda. Entonces decidí exhibirlos. Les dije públicamente: si te quieres ir, vete, pero no te vas como héroe, te vas porque no quisiste enfrentar un problema difícil", explicó.
Sobre si fue razonable su decisión de declarar la guerra al narcotráfico, el empresario comentó:
"Él dice y con razón que se encontró un paciente que cuando lo abrió estaba invadido de cáncer. Tenía dos opciones: cerrarlo o combatirlo. Y no tenía otra opción. Yo creo que la única crítica que se puede hacer es si pudiera haber sido o no más efectivo. Pero tenía que hacerlo con lo único que tenía a mano: el Ejército y la Marina. Cualquier presidente serio hubiera hecho lo mismo. La alternativa era entregar la mitad del territorio a los narcos como sucedió en Colombia".
Para Zambrano, si se pierde Monterrey  lo demás estará perdido, "pero estamos luchando por salir adelante (...) pero saldremos adelante. No permitiremos que se pierda Monterrey".

domingo, 20 de febrero de 2011

Las guerras del Ejército Mexicano



Cada 19 de febrero se celebra el Día del Ejército Mexicano, pero este 2011 la conmemoración tiene varios matices que deben ser comentados para conocer mejor el papel de las fuerzas militares en el país.
Recientemente, el gobierno federal lanzó la campaña “La Gran Fuerza de México”, donde la Secretaría de la Defensa busca acercarse a la ciudadanía y mejorar su imagen después de las innumerables denuncias en su contra por la violación de los derechos humanos en varios estados del país.
En la encuesta de Consulta Mitofsky de febrero de 2010, la confianza de los mexicanos en las fuerzas castrenses se posicionaba en el tercer lugar con 7.6%, detrás de las universidades y la Iglesia.
Pese a estas cifras, la celebración de este sábado se verá empañada por el intenso debate en el Poder Legislativo, donde se pretende hacer modificaciones a la ley y los soldados puedan ser juzgados por un tribunal civil y no militar.
Desde su llegada a la Presidencia en 2006, el presidente Felipe Calderón inició una guerra contra los cárteles del narcotráfico y para eso ordenó la salida de los soldados de los cuarteles y hacer funciones policíacas; decisión que actualmente acumula 35,000 muertos entre delincuentes, autoridades, funcionarios y civiles.
Según la fracción VI del artículo 89 Constitucional en el apartado “De las fuerzas militares mexicanas y su mandato”, el Ejecutivo Federal tiene en su mandato “preservar la seguridad nacional en los términos de la Ley respectiva, y disponer de la totalidad de la Fuerza Armada permanente o sea del Ejército, de la Armada y de la Fuerza Aérea para la seguridad interior y defensa exterior de la Federación”.
Además, en 2009, el presidente Calderón envió una propuesta al Senado para reformar la Ley de Seguridad Nacional con el objetivo de regular la participación de las Fuerzas Armadas en el combate contra el crimen organizado.
La iniciativa del Ejecutivo propone introducir una figura legal definida como una "declaración de existencia de una afectación a la seguridad interior" para ser aplicada en situaciones que pongan en grave riesgo el orden público.
En el quinto año del presente sexenio, organizaciones como Amnistía Internacional, dieron a conocer el creciente número de abusos a manos del Ejército sobre la población civil.
En su informe “México, nuevos informes de violaciones de Derechos Humanos a manos del Ejército”, se hace referencia a las cifras de la Comisión Nacional de Derechos Humanos donde se señala que en 2006 se recibieron 182 quejas, en 2007 sumaron 367 quejas, en 2008 aumentó a 1,230 denuncias y durante los seis primeros meses de 2009 la cifra ya ascendía a 559.
Por su parte, Human Rights Watch denunció que las violaciones a los derechos humanos cometidas por el Ejército en su lucha contra el crimen organizado siguen incrementando con índices "muy graves" de impunidad.
José Miguel Vivanco, director para las Américas de dicha organización, informó que en el sexenio de Calderón se han acumulado más de 4,000 denuncias ante la CNDH.
Lamentablemente, "el sistema de justicia militar carece de la independencia necesaria para llevar a cabo investigaciones confiables, y su funcionamiento se caracteriza por una falta general de transparencia", dijo Vivanco.
Hasta noviembre pasado, la CNDH emitió 70 recomendaciones por violación de garantías y adelantó que al término del 2010, hubo un incremento de entre 15 o 20% más que en el 2009, principalmente en temas de salud y seguridad pública.
El ombudsman nacional, Raúl González Plascencia, informó que la situación más critica de violaciones de derechos humanos ocurre en Ciudad Juárez en Chihuahua y en las ciudades Reynosa, Ciudad Mier, Nuevo Laredo y Matamoros en Tamaulipas.
Pese a que las leyes y normas internacionales de derechos humanos exigen que los informes de violaciones sean investigados sin demora y de forma exhaustiva, el artículo 13 de la Constitución mexicana excluye expresamente la aplicación de la jurisdicción militar en los casos en que estén implicados civiles.
Sin embargo, el artículo 57 del Código de Justicia Militar define como delitos contra la disciplina militar los “cometidos por militares en los momentos de estar en servicio o con motivo de actos del mismo”. Esta ley y su posterior interpretación por los tribunales federales ha hecho que las denuncias de violaciones de derechos humanos perpetradas por el Ejército estén casi siempre sujetas a la jurisdicción militar.
EL EMBLEMÁTICO CASO ALMANZA SALAZAR
En abril de 2010, dos niños, uno de cinco y otro de nueve años, murieron tras una agresión de soldado en un retén militar cuando viajaban con su familia a Matamoros, Tamaulipas.
Según los afectados, todo inició cuando pasaron un retén militar, mientras viajaban con toda la familia a bordo de una camioneta. Al ver a los soldados a un costado de la carretera, el conductor, Carlos Alfredo Rangel, bajó la velocidad. Tras pasar el retén, les empezaron a disparar sin motivo. Bryan y Martín Almanza Salazar murieron el sábado 3 de abril.
Los niños viajaban con sus padres, Martín Almanza Rodríguez quien resultó herido y Cynthia Salazar Castillo, además de sus hermanos, Lucero Michel de 10, Jennifer de 8 y Yesenia de 3 años. Todos iban de día de campo rumbo a la playa de Matamoros.
Días después, la Sedena, en voz del procurador general de Justicia Militar, José Luis Chávez García, dio a conocer una versión totalmente diferente e informó que el deceso de ambos se debió al enfrentamiento entre el Ejército y sicarios.
El procurador militar reveló que el ataque a la camioneta en la que viajaban los dos niños, se realizó con granadas calibre 40 milímetros y que fueron esquirlas de este tipo de armas las que hirieron y causaron la muerte de los infantes.
Este tipo de armamento, concluyó el procurador, no corresponde a las granadas usadas por el Ejército, además de que el personal militar que ese día participó en los hechos no contaba con esas armas.
Los padres de los niños fallecidos rechazaron categóricamente esa versión, subrayando que fueron balazos, no esquirlas de una granada, los que provocaron los fallecimientos, y que no tuvo lugar ningún fuego cruzado entre Ejército y delincuentes.
El caso de Bryan y Martín es uno de los tres que son documentados a través de la Red por los Derechos de la Infancia en México, en su informe alternativo sobre el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de menores en los conflictos armados, denominado “Infancia y Conflicto Armado en México".
Bryan y Martín Almanza Salazar son parte de los 994 niños muertos en la lucha contra el narcotráfico encabezada por el presidente Felipe Calderón, el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, el procurador general, Arturo Chávez y los titulares de la Marina, Francisco Saynes y de la Defensa, Guillermo Galván.
En diciembre de 2010, Guillermo Galván Galván, titular de la Sedena, aseguró que el Ejército seguirá en la guerra contra el narcotráfico entre 7 y 10 años, según publicó The New York Times mediante un cable informativo al que tuvo acceso el medio electrónicoanimalpolitico.com
El cable 09MEXICO3077 da cuenta de una reunión entre Galván y el Director Nacional de Inteligencia de Estados Unidos, Dennis Blair, el 19 de octubre de 2009, previo a un encuentro con el presidente Felipe Calderón y el gabinete de Seguridad, la cual se centró en el rol de los militares en la guerra contra el narcotráfico.

Secuestran a tres familiares de una activista de DDHH asesinada en México

(AFP) – 08/02/2011






MÉXICO — Tres familiares de una activista por los derechos humanos asesinada en el norte de México en enero de 2010 fueron secuestrados a las afueras de Ciudad Juárez (norte), informó el martes la organización Aministía Internacional (AI).
El lunes, dos hermanos y una cuñada de la activista Josefina Reyes "fueron secuestrados en el Valle de Juárez", denunció AI en un comunicado difundido en México y en el que alerta de que "sus vidas y las de sus familias están en riesgo".
Los hermanos de Reyes que fueron secuestrados son Malena y Elías, además de la esposa de éste, Luisa Ornelas, detalló el documento.
El secuestro ocurrió cuando las víctimas viajaban en una camioneta, la cual fue detenida por hombres armados. Las dos mujeres y el hombre fueron obligados a bajar del vehículo y llevados a un lugar desconocido, mientras que Sara Salazar, madre de los hermanos Reyes, y la hija del matrimonio secuestrado lograron salir a salvo.
Josefina Reyes, quien promovía protestas en contra de los presuntos abusos por parte de militares en Ciudad Juárez, fue asesinada el 3 de enero de 2010. En agosto del mismo año, otro hermano de la activista, Raúl, también fue ejecutado. Ambos crímenes no han sido esclarecidos.
En Ciudad Juárez, considerada la localidad más violenta de México como resultado de las pugnas entre cárteles de las drogas, han sido asesinadas en el los últimos dos meses dos mujeres que iniciaron campañas por los derechos humanos y la justicia.
El 16 de diciembre, fue asesinada a balazos Marisela Escobedo cuando exigía, fuera del Palacio de Gobierno de Chihuahua, que se castigara a los autores del asesinato de su hija, dejados en libertad por tres jueces.
El 6 de enero, el cuerpo sin vida de la poetisa y defensora de los derechos humanos Susana Chávez fue encontrado en Ciudad Juárez.
Por otro lado, tres mexicanos y 44 guatemaltecos que estaban secuestrados en el estado mexicano de Tamaulipas (noreste), cerca de donde el año pasado masacraron a 72 inmigrantes, fueron liberados el lunes, dijo un funcionario de la secretaría de la Defensa el martes a la AFP.
"Realizábamos un operativo de reconocimiento (...) cuando observamos a los ocupantes de dos vehículos en actitud sospechosa y al investigar, logramos dar con las personas que se encontraban secuestradas", explicó un oficial de la secretaría de la Defensa que pidió el anonimato.
El operativo se efectuó en Reynosa, fronteriza con Estados Unidos y ubicada a 147 kilómetros de San Fernando, una comunidad de Tamaulipas donde a finales de agosto fueron asesinados 72 indocumentados presuntamente por el cártel de Los Zetas.
Uno de los supervivientes de la masacre declaró a las autoridades mexicanas que los narcotraficantes los secuestraron cuando se dirigían a Estados Unidos y al no obtener el dinero de sus rescates, intentaron obligarlos a integrarse al cártel. Al negarse, fueron tiroteados y algunos también sufrieron torturas.
El estado de Tamaulipas ha resultado severamente afectado por las pugnas entre narcotraficantes, quienes amplían sus fuentes de financiamiento con secuestros y extorsiones, entre otros delitos, según las autoridades.
En Tamaulipas, la violencia se ha recrudecido desde 2009, cuando el cártel del Golfo se separó de su brazo armado Los Zetas.
El presidente de México, Felipe Calderón, afirmó el martes que la lucha contra el crimen organizado, que deja miles de muertos cada año en el país, no justifica que las fuerzas de seguridad cometan delitos contra los derechos humanos. "No existe justificación para que, al cumplir con la obligación de garantizar la seguridad pública, se violen los derechos humanos", recalcó Calderón al recibir el informe anual de la estatal Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), equivalente a la oficina del 'ombudsman'.
Sin embargo, el mandatario subrayó que son los grupos del crimen organizado los que representan "si bien no la única, sí la principal amenaza a los derechos humanos en nuestro país".
En la última semana, organismos internacionales han cuestionado a las autoridades mexicanas por casos relacionados con la lucha contra el narcotráfico. En un informe publicado el lunes, el Comité de los Derechos del Niño de la ONU solicitó a México una rendición de cuentas sobre la participación de menores en la llamada 'guerra del narco'.
Por su parte, la ONG Human Rights Watch (HRW) denunció el jueves que militares y policías mexicanos están implicados en al menos ocho asesinatos y una decena de desapariciones en el estado de Nuevo León (noreste) en 2010.
El titular de la CNDH, Raúl Plascencia, refirió en su informe que el año pasado abrió 6.916 expedientes por presuntas violaciones a los derechos humanos.
Tres de las cuatro dependencias más señaladas en las quejas son responsables de garantizar la seguridad: la Secretaría de la Defensa Nacional, la de Seguridad Pública -responsable de la policía-, y la Fiscalía federal.
Entre las principales violaciones hechas por las autoridades -que la CNDH considera haber probado- hubo 24 de "trato cruel o inhumano", 21 de "detención arbitraria" y 11 de "tortura", de acuerdo con el informe del organismo.
Unos 50.000 militares y miles de policías están desplegados en el marco del operativo antidrogas lanzado por el gobierno de México en diciembre de 2006. Desde el inicio de las operaciones han muerto más de 34.200 personas, la mayoría en disputas entre las organizaciones narcotraficantes, de acuerdo con el gobierno.

México: Ausencia de justicia por asesinatos y desapariciones en Monterrey

Abusos del Ejército y la Marina deben ser investigados por la justicia penal ordinaria




La decisión de no llevar ante la justicia a soldados y policías responsables de asesinatos, desapariciones forzadas y otro tipo de violaciones graves envía el mensaje de que estos crímenes son tácticas aceptables para combatir al crimen organizado. Si bien es cierto que Nuevo León sufre niveles de criminalidad extremas, estos abusos oficiales socavan la eficacia de las medidas de seguridad pública y agravan la situación de violencia.


José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch


FEBRERO 3, 2011



Human Rights Watch señaló que habría militares y policías implicados en una serie de muertes y desapariciones ocurridas en el estado mexicano de Nuevo León. Los agentes del ministerio público federal y estatal deberían adoptar medidas de forma inmediata para juzgar a los responsables, afirmó Human Rights Watch.

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Una mujer sostiene una foto de su hija secuestrada durante una marcha por el Día Internacional de los Desaparecidos en Monterrey.

En el marco de una misión de investigación llevada a cabo en el estado de Nuevo León, Human Rights Watch obtuvo evidencias de que ocho asesinatos cometidos durante 2010 habrían sido el resultado del uso ilegítimo de la fuerza letal por parte de miembros del Ejército y la Marina. Human Rights Watch también documentó más de una decena de desapariciones forzadas en Nueva León desde 2007 en las cuales las pruebas señalan que estarían involucrados miembros del Ejército, la Marina, y agentes de policía.
"La decisión de no llevar ante la justicia a soldados y policías responsables de asesinatos, desapariciones forzadas y otro tipo de violaciones graves envía el mensaje de que  estos crímenes son tácticas aceptables para combatir al crimen organizado", expresó José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch. "Si bien es cierto que Nuevo León sufre niveles de criminalidad extremas, estos abusos oficiales socavan la eficacia de las medidas de seguridad pública y agravan la situación de violencia".
Los familiares de las víctimas informaron a Human Rights Watch que habían reclamado ante las autoridades estatales y federales y que, en la mayoría de los casos, se habían iniciado averiguaciones previas. Sin embargo, según los mismos familiares, ninguna persona ha sido sentenciada en relación con los delitos documentados en Nuevo León por Human Rights Watch.
Human Rights Watch descubrió graves irregularidades en las investigaciones de estos casos iniciadas por funcionarios de la justicia ordinaria. Por ejemplo, en algunas de las investigaciones no se entrevistó a testigos clave, tampoco se visitó el lugar de los hechos y no se cumplieron otros requisitos procesales básicos. A su vez, la justicia militar había asumido la jurisdicción de algunos casos y no había impulsado investigaciones serias. Tradicionalmente, el sistema de justicia militar de México ha garantizado la impunidad de los soldados que cometen violaciones de derechos humanos contra civiles.
En algunos casos, los familiares de víctimas que exigieron que se investigaran los incidentes han sido objeto de intimidación u hostigamiento.
A título de ejemplo, a continuación se describen dos casos de ejecuciones extrajudiciales documentados por Human Rights Watch en Nuevo León:
  • Rocío Romeli Elías Garza y Juan Carlos Peña Chavarria
El 3 de marzo de 2010 esta pareja (ambos de 29 años) fueron alcanzados por disparos efectuados por miembros del Ejército en el municipio de Anáhuac. Dos testigos informaron a Human Rights Watch que las víctimas habían salido de la fábrica donde trabajaban cuando, aproximadamente a las 12:15 p.m., quedaron en medio de un enfrentamiento entre militares y hombres armados. Dos hombres armados intentaron secuestrar su vehículo pero, al verse perseguidos por los soldados, desistieron y se dieron a la fuga. Juan Carlos salió del automóvil e intentó correr hasta un lugar seguro, pero fue impactado por disparos de los militares. Rocío y Juan Carlos lograron resguardarse detrás de otro automóvil, y fue hasta que terminó el enfrentamiento que, con las manos en alto, Rocío grita a los militares rogándoles que ayudaran a su marido, que estaba herido, y manifestando que eran civiles y no estaban armados. Un soldado que se encontraba a aproximadamente 3 metros de distancia les dispararon.
Un grupo de soldados se acercó hasta los cuerpos y les disparó nuevamente a quemarropa. Luego, según afirmaron los testigos, los soldados movieron los cuerpos y colocaron armas cerca de ambas víctimas. Al día siguiente, el Ejército emitió un comunicado en el cual anunció haber matado a ocho delincuentes en un enfrentamiento armado.
Los familiares de la pareja presentaron una querella el 11 de marzo ante la Agencia del Ministerio Público del estado. El 9 de agosto, la Agencia del Ministerio Público del estado publicó un oficio en el cual señalaba que Rocío y Juan Carlos "fueron víctimas en el enfrentamiento entre personal de la Sedena y sicarios", y que no había indicios para presumir que "pertenecieran algún grupo u organización delictiva, ni son señalados por persona alguna como participantes del evento donde perdieran la vida". En noviembre, se inició una investigación paralela en el sistema de justicia militar.
A casi un año de los asesinatos, tanto familiares como testigos informaron a Human Rights Watch que no habían sido entrevistados por investigadores de la justicia ordinaria ni militar, y que tampoco se les había informado sobre el estado de las investigaciones.
  • Vicente de León Ramírez y Alejandro Gabriel de León Castellanos
El 5 de septiembre de 2010, aproximadamente a las 9 p.m., siete civiles se trasladaban en automóvil por una carretera cerca de Apodaca. Cuando el vehículo aceleró la marcha para pasar a un convoy de soldados, un capitán disparó a los neumáticos y, acto seguido, tres soldados abrieron fuego contra el automóvil. Alejandro, de 15 años, y su padre Vicente murieron en el incidente. Otros cinco pasajeros resultaron heridos, entre ellos dos niños de 8 y 9 años.
En un comunicado de prensa del 6 de septiembre, Sedena señaló que las muertes se habían producido en un retén de control. En respuesta al pedido del Senado, el 13 de octubre Sedena presentó un informe sobre el incidente. En este se contradecía su versión anterior (aquella referida al retén de control) y se afirmaba que los soldados habían ordenado al automóvil que se detuviera desde otro vehículo en movimiento y que, al ver que no acataba la orden de detenerse, el capitán había disparado. Sedena admitió que "no existió agresión contra el personal militar" desde el automóvil y que los tres soldados habían disparado "por inercia". Los sobrevivientes, entre ellos la esposa de Vicente, manifestaron que los militares habían disparado sin ninguna advertencia y que en ningún momento hicieron señas para que la familia se detuviera.
El ministerio público militar ha iniciado una investigación del incidente, y varios soldados han sido acusados de "violencia contra las personas causando homicidio". Human Rights Watch solicitó reunirse con autoridades militares para analizar aspectos concretos de este y otros casos, pero la petición fue denegado.
A título de ejemplo, a continuación se describen dos casos de desapariciones forzadas documentados por Human Rights Watch en Nuevo León:
  • Jehú Abraham Sepúlveda Garza
El 12 de noviembre de 2010, Sepúlveda Garza había detenido su camioneta pick-up afuera de una tienda en San Pedro Garza García cuando, aproximadamente a las 6:15 p.m., fue interceptado por miembros de la policía de tránsito. Según un registro proporcionado por la policía municipal, como no llevaba consigo su licencia de conducir, fue detenido y trasladado a la estación de policía. No había transcurrido una hora desde su detención cuando, sin la correspondiente orden de aprehensión, miembros de la policía ministerial de Monterrey se presentaron en la estación de policía y se llevaron a Sepúlveda Garza en un vehículo bajo su custodia.
La esposa relató a Human Rights Watch que llamó al teléfono celular de su marido a las 7:30, poco después de que fue transferido a la policía ministerial. La víctima respondió el llamado y dijo que no se le había permitido efectuar llamadas y que estaba siendo trasladado por la policía ministerial hasta su delegación, pero que, según le habían informado, sería liberado a la brevedad. Una hora después, su esposa llamó nuevamente, pero el teléfono había sido apagado. Ante esta situación, sus familiares iniciaron una búsqueda inmediata para dar con su paradero ante distintas estaciones de policía, bases militares y oficinas estatales y federales. Todos afirmaron que Sepúlveda no se encontraba detenido allí.
En los días siguientes a su detención, la policía ministerial ofreció versiones contradictorias de los hechos. En un primer momento, dijeron a los familiares que no lo habían detenido, y luego les informaron que la víctima se encontraba bien y que estaba bajo su custodia. Posteriormente, dijeron que había sido puesto a disposición de la Marina la misma noche en que fue detenido. La Procuraduría de Justicia del estado inició una investigación sobre su paradero.
La esposa de la víctima, quien tuvo acceso al expediente, informó a Human Rights Watch que dos oficiales de la Marina declararon ante la Procuraduría del estado que Sepúlveda Garza había sido puesto a su disposición sin aparente justificación, y que fue liberado luego de un breve interrogatorio. Desde los altos mandos de la Marina, se continúa negando que esta institución haya intervenido en la custodia de la víctima. Sus familiares desconocen su paradero y no han tenido noticias de él desde la noche en que fue detenido.
  • José Guadalupe Bernal Orzúa
Este joven de Monterrey, de 22 años, fue detenido el 23 de mayo de 2010 a las 10 p.m., cuando salía de la casa de su suegra, quien fue testigo de su detención. Luego de varios días sin tener noticias, la madre de Bernal, Isabel Orzúa García, se presentó ante el Ejército, la Marina y la policía, pero todos negaron haber detenido a su hijo. Posteriormente, presentó una denuncia formal ante la Procuraduría de Justicia.
Durante la semana siguiente a la presentación de la denuncia, la vivienda de Bernal fue allanada en dos ocasiones por fuerzas de seguridad. Dos semanas después de la denuncia, se presentó en el domicilio de la madre de la víctima un hombre vestido de civil que afirmó pertenecer a la Procuraduría estatal y le preguntó "¿Está segura de que no quiere retirar la demanda?". Orzúa interpretó estas declaraciones como una amenaza.
Orzúa informó a Human Rights Watch que no sabía si las autoridades civiles o militares habían iniciado una investigación por la desaparición de su hijo. La suegra de Bernal nunca fue entrevistada por investigadores civiles o militares. Aún se desconoce el paradero de Bernal.
México es parte de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas desde marzo de 2008. Entre las obligaciones jurídicas asumidas en los tratados, México tiene el deber específico de registrar la detención de cualquier persona y proporcionar información al respecto; investigar en forma rápida, imparcial y efectiva todas las denuncias sobre desapariciones; y sancionar penalmente a los implicados. El incumplimiento por parte de las autoridades de Nuevo León incluso de las garantías más básicas de la Convención despierta dudas acerca de en qué medida el gobierno Mexicano cumple con la Convención, señaló Human Rights Watch.
En la mayoría de los casos sobre presuntas violaciones de derechos humanos cometidas por miembros del Ejército o la Marina, los agentes del ministerio público del fuero común han renunciado a su jurisdicción y han transferido los casos al fuero militar. Según comentaron a Human Rights Watch agentes de la Procuraduría General de la República habían iniciado investigaciones en "dos o tres" casos de presuntas violaciones de derechos humanos en Nuevo León, que aún estaban en curso.
El 20 de diciembre, la Corte Interamericana dictó una sentencia vinculante para México, en la cual dispuso que todas las violaciones de derechos humanos debían ser investigadas y juzgadas en el sistema de justicia penal ordinario. Se trata de la cuarta sentencia sobre abusos militares contra civiles dictada por la Corte desde 2008. En todas, la Corte determinó que bajo ninguna circunstancia puede operar la jurisdicción militar en casos de violaciones de derechos humanos de civiles cometidas por las fuerzas armadas.
Las investigaciones de Human Rights Watch-incluido un informe de 2009, Impunidad Uniformada-han demostrado que el sistema de justicia militar de México carece de la independencia e imparcialidad necesarias para ofrecer vías de acción efectivas a las víctimas, a través de la investigación y el juzgamiento de los militares que cometen violaciones de derechos humanos. El Secretario de la Defensa ejerce a la vez poderes ejecutivos y judiciales sobre las fuerzas armadas, el control civil de las decisiones de los tribunales militares es muy limitado y prácticamente no existe ningún escrutinio público de las investigaciones y los juicios militares.
"El Gobernador Medina debe asegurarse de que los agentes del ministerio público del estado lleven a cabo una investigación enérgica, exhaustiva e imparcial de estos asesinatos y desapariciones, y debe enviar un mensaje claro de que su gobierno no tolerará ningún tipo de violaciones de derechos humanos ni investigaciones mediocres", afirmó Vivanco. "Ante un sistema de justicia militar que ha demostrado mayor preocupación por proteger a sus miembros que por asegurar justicia para las víctimas, es crucial que las autoridades de la justicia ordinaria investiguen los abusos del Ejército y la Marina".

Investigan a 178 militares por abusos, afirma Sedena

Abusos de autoridad, violencia contra las personas causando homicidio o lesiones, tortura y hasta un caso de inhumación clandestina y otro de abuso sexual forman parte del catálogo de ilícitos por los que han sido llevados ante tribunales castrenses estos elementos


Domingo 20 de febrero de 2011Silvia Otero | El Universalsilvia.otero@eluniversal.com.mx

DEMANDA. La CNDH envió recomendaciones a Sedena ante denuncias de la gente por abusos de militares en lucha antinarco. (Foto: Archivo/EL UNIVERSAL )


La justicia militar tiene sujetos a investigación a 178 elementos del Ejército y 39 más están bajo proceso —entre jefes, oficiales y tropa—, por su presunta responsabilidad en violaciones a los derechos humanos, cometidos durante operaciones contra la delincuenciaorganizada en este sexenio, revela un informe de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Abusos de autoridad, violencia contra las personas causando homicidio o lesiones, tortura y hasta un caso de inhumación clandestina y otro de abuso sexual forman parte del catálogo de ilícitos por los que han sido llevados ante tribunales castrenses estos elementos, o que son investigados por la Procuraduría General de Justicia Militar.
Todos los casos son resultado de 73 recomendaciones que ha emitido la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en esta administración contra la dependencia.
El reporte elaborado por la Dirección General de Derechos Humanos de la Secretaría de Defensa Nacional incluye las indagatorias y procesos iniciados en el periodo del 1 de diciembre de 2006 al 26 de enero de 2011, así como números de expedientes o de averiguación previa abiertos en cada caso y la etapa en la que se encuentran. Se detalla que actualmente hay 39 averiguaciones previas en integración en las que 178 elementos son indiciados, la mayoría por abuso de autoridad y lesiones; aunque también hay una indagatoria por abuso sexual, otra por detención ilegal y una más por daños en propiedad ajena.
Destaca que entre los casos en que se han denunciado delitos graves como violencia contra las personas causando homicidio, éstos han sido consignados ante los jueces militares. La justicia castrense tiene abiertos nueve juicios contra 39 de sus elementos —entre ellos un mando, siete oficiales y 31 soldados.
Los juicios
Entre los procesos abiertos está el que se instruye en el Juzgado Primero Militar contra 19 elementos —bajo la causa 456/2008—, acusados de homicidio y lesiones. Se les acusa de que el 1 de junio de 2007, en la comunidad de La Joya de los Martínez, del municipio de Sinaloa de Leyva, Sinaloa, en un puesto de control, abrieron fuego contra una camioneta en la que se transportaban ocho personas, de las cuales cinco murieron y dos, heridas.
Los acusados fueron detenidos desde el 4 de junio de 2007, y están en la prisión de la Primera Región Militar, aunque hasta el momento no se les ha dictado sentencia.
El reporte refiere que en otro incidente ocurrido el 3 de agosto de 2007, elementos militares, en Naco, Sonora detuvieron a tres personas, pero sólo dos fueron puestas a disposición del agente del Ministerio Público de la Federación de Agua Prieta; “al día siguiente fue encontrado el cadáver del tercer detenido”.

sábado, 19 de febrero de 2011

Combatirán al crimen con el “gato de arena”

En el contexto de los festejos del Día de la Fuerza Aérea y del Ejército, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) presentó un vehículo táctico blindado que el Ejército mexicano utilizará para operaciones en contra del crimen organizado en zonas urbanas. 





La nueva unidad militar, que se espera entre en operación en breve en ciudades de los estados de Tamaulipas, Nuevo León, Chihuahua, Sinaloa y otros más del norte del país, además de aquellos situados en el corredor de la frontera sur, está dotado de un blindaje nivel cinco, resistente a un ataque con granadas, disparos de fusiles AK-47 y R-15, al empleo de cartuchos o balas matapolicías, e incluso armas tipo Barret o calibre 50. Esa cualidad le permitirá penetrar líneas enemigas en enfrentamientos, sin que sean heridos sus ocho o cuatro ocupantes que podrán disparar desde el vehículo. 

Creado a partir del prototipo estadounidense Sandcat, el blindaje de este vehículo, que lleva un chasis tipo Ford, se está diseñando en instalaciones de la Sedena bajo estándares de alta seguridad para logar un nivel óptimo de protección a los soldados de Fuerzas Especiales que operarán estas unidades. 

El teniente coronel Francisco Enríquez Rojas, vocero de la Sedena, informó que seis de estos vehículos ya están disponibles en este momento, aunque por estrategia militar no se puede revelar a dónde serán enviados. 

La capacidad de operación de las unidades Sandcat le permiten colocar en la escotilla del vehículo desde una metralleta HK-21 o cualquier otra arma de ataque masivo, como el fusil Barret, hasta un lanzacohetes. 

El tirador colocado en la escotilla podrá tener una capacidad de giro de 360 grados para disparar ante ataques desde múltiples posiciones. 

Las unidades disponen de mirillas o tronaderas por las que los soldados que viajen en la unidad podrán accionar armas desde el interior. También cuentan con Sistema de Posicionamiento Global (GPS), son automáticos, de ocho cilindros y alcanzan velocidades de hasta 120 kilómetros por hora; pueden transportar material y armamento que pese más de dos toneladas.







Los Gatos de Arena o Sand Cat: